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Introducción
Definiciones
Generalidades del Proceso
El Aparato Digestivo
Boca
Esófago
Estómago
Intestino Delgado
Hígado
Páncreas
Intestino Grueso
Stress y Digestión
Nutrición Celular
Metabolismo
Metabolismo de los Glúcidos
Metabolismo de los Prótidos
Metabolismo de los Lípidos
Cuerpos Cetónicos y Cetoacidosis
Composición Corporal Humana 

INTRODUCCIÓN 

El fin de la ciencia de la Nutrición es determinar la cantidad y calidad de alimentos que promueven la salud. 

Veamos algunas definiciones etimológicas: 

Nutrición (lat. nutritio, -onis) es la acción y efecto de nutrir o nutrirse.

Nutrir (lat. nutrire): Aumentar la sustancia del cuerpo animal o vegetal por medio del alimento, reparando las partes que se van perdiendo en virtud de las acciones catabólicas.

Alimento (lat. alimentum): Sustancia que, ingerida por el organismo, sirve para nutrirlo y formar tejidos o suministrar calor. 

La Nutrición como ciencia, engloba todos los procesos relacionados a este fin.

A su vez dentro de estos procesos se encuentran la Digestión y la Nutrición propiamente dicha. 

Esta diferenciación puede dar origen a confusión porque el término Nutrición se utiliza tanto para designar la integridad del proceso (ciencia) como para una de sus partes.   

Existen diversos criterios para diferenciar Digestión de Nutrición, pues ambos conceptos abarcan espectros de incumbencia íntimamente relacionados, y es razonable que se presenten controversias. 

Nosotros no descalificamos ninguna de las definiciones académicas, menos aún cuando los límites entre uno y otro concepto son delgados, porque pensamos que lo importante es comprender los 2 procesos.

Tampoco dedicaremos tiempo a discurrir sobre las diversas definiciones. Simplemente daremos la que nos parece más “didáctica”.  

Definiciones: 

“La Digestión es el proceso por el cual el organismo, mediante recursos mecánicos y químicos, transforma los alimentos que se ingieren para que puedan ser absorbidos”  

“La Nutrición es el proceso por el cual el organismo, previa Digestión, absorbe, transforma y utiliza, los nutrientes contenidos en los alimentos” 

A lo largo de este capítulo nos referiremos al proceso integral de la Digestión – Nutrición, sin hacer mayores distinciones. 

GENERALIDADES DEL PROCESO 

El proceso comienza aún antes de incorporar un alimento a la boca, a través de la información de otros sentidos como el olfato o la vista, o aún con sólo pensar en que se va a comer. 

Todo el proceso está regulado por el sistema nervioso y por distintas hormonas específicas.

El estado psíquico influye a través del sistema nervioso. 

Algunos nutrientes como el agua, hidratos de carbono simples (monosacáridos), las vitaminas, los minerales y el alcohol se absorben sin apenas sufrir transformaciones.

El resto deben sufrir las transformaciones necesarias hasta obtener sus unidades más simples para poder ser absorbidos. 

También en algunos casos, los procedimientos culinarios ya inician cambios químicos en ciertos alimentos (el cocinado ablanda las fibras de carne y la celulosa de los vegetales, y gelatiniza el almidón).

Ingresados a la boca, los alimentos son cortados y masticados por los dientes, humedecidos por la saliva, y transformados por la acción conjunta de los componentes de la cavidad bucal en un bolo alimenticio, que es deglutido voluntariamente. 

Junto al acto voluntario de la deglución, se produce otro involuntario que es el cierre de la tráquea por medio de la epiglotis, para permitir un pasaje directo del bolo alimenticio, a través de la faringe hacia el esófago.

La epiglotis es el 1º de varios mecanismos valvulares / esfinterianos que veremos.

Cuando este mecanismo no opera perfectamente, y aunque sea un pequeña parte del contenido bucal pasa a la tráquea, ocurre que nos “ahogamos” o “bronco-aspiramos”. 

Ya en el esófago, una contracción muscular ondulatoria, a la que se llama movimiento peristáltico o peristaltismo, impulsa el bolo alimenticio hasta el estómago.

Es ésta contracción y no la gravedad, la que lleva el bolo al estómago; si por ejemplo se hace la prueba de tragar parado sobre las manos, se verá que aunque el proceso se enlentece (a alrededor de 4 cm. / segundo, puede tragarse sin problemas).

Este movimiento involuntario es característico de todo el tubo digestivo, y el responsable del progreso de los sucesivos productos del alimento a través de él.    

La entrada del bolo alimenticio desde el esófago al estómago se realiza a través del 2º mecanismo valvular / esfinteriano, un esfínter muscular llamado cardias, que permite el paso del alimento del esófago al estómago, pero no en sentido contrario.

Cuando este mecanismo no opera perfectamente se produce el “reflujo gastro-esofágico” o el “vómito”; en este último caso acompañado de una contracción muscular del estómago y esófago anti-peristáltica (contra corriente). 

El estómago mediante un continuo batido a través de movimientos enérgicos y ondulatorios, macera y mezcla los bolos alimenticios con la ayuda de sus secreciones, transformándolos en una masa que tiene la consistencia de una sopa cremosa (50% agua), muy ácida (pH 2 – 4), que recibe el nombre de quimo, el cual pasará con posterioridad al duodeno, 1ª porción del intestino delgado.

El intestino delgado está constituido por duodeno (colindante al estómago), yeyuno (tramo medio), e íleon (colindante al colon). 

La etapa estomacal puede durar de 1 a 4 horas, según la persona, su salud y el tipo de alimento consumido; por ejemplo los hidratos de carbono permanecen poco tiempo, y las  grasas mucho más.

De allí la sensación de pesadez post-prandial (posterior a la comida), cuando se han ingerido muchas grasas.  

Entonces el quimo pasa al duodeno mediante contracciones peristálticas del estómago, en pequeñas porciones a través del 3º mecanismo valvular / esfinteriano, otro esfínter muscular denominado píloro.

El quimo con mayor contenido de hidratos de carbono se expulsa primero, luego el proteico y por último el graso.  

El duodeno es la porción más activa del tubo digestivo.
Allí llegan las secreciones hépato-biliares y pancreáticas, más las propias de la mucosa intestinal.

Es donde se produce el grueso del proceso de absorción, que consiste en el paso de nutrientes desde la luz del intestino (cavidad cilíndrica) al interior de la pared intestinal, donde ingresan a los vasos sanguíneos y linfáticos.  

La absorción en el intestino delgado puede disminuir si se ingieren medicamentos que bloqueen la absorción, sustancias que aceleren la velocidad de tránsito, o por patologías específicas. 

A lo largo del intestino delgado, el quimo, merced a los movimientos peristálticos y la mezcla con todas las secreciones descriptas, se alcaliniza y se va transformando en un líquido blanco lechoso llamado quilo.  

Luego de un tiempo que puede oscilar entre las 4 y 9 hs. (según los mismos condicionantes antes citados) el quilo impulsado por el peristaltismo intestinal, pasará al intestino grueso, que se divide ciego, colon ascendente, colon transverso, colon descenderte, colon sigmoide, recto, y ano. 

El quilo pasa al ciego a través del 4º mecanismo valvular / esfinteriano, otro esfínter muscular entre el íleon y el ciego llamado válvula ileocecal.  

Lo que no a sido absorbido por el intestino delgado, como las fibras, algunos minerales y vitaminas, el agua, etc., son absorbidas en el intestino grueso.

Partes de sustancias digeribles que no han sido absorbidas, y las indigeribles, se van transformando de quilo en una masa semisólida llamada bolo fecal. 

El tránsito de este bolo por el intestino grueso es lento y se retarda aún más al llegar al colon descendente.

La demora en eliminar toda una comida puede ir de las 72 hs a más de 7 días.  

Para ser evacuado, el contenido del recto debe pasar por el 5º mecanismo valvular / esfinteriano, que consiste en 2 esfínteres musculares, el interno involuntario y el externo voluntario, que se llaman esfínter anal (interno y externo, al que suele considerárselo como una unidad). 

Puede decirse que la digestión posee una fase mecánica, que incluye la masticación, la deglución, la peristalsis y la defecación; y una la fase química que implica la acción de las diferentes enzimas y secreciones intestinales, que rompen las moléculas complejas en unidades más sencillas para que pueden ser absorbidas.  

EL APARATO DIGESTIVO 

Anatómicamente se divide en 2: 

Tubo Digestivo: 

Se denomina así a la cavidad “virtual” (porque está normalmente colapsada hasta que ingresan alimentos) y continua que se extiende desde la parte posterior de la faringe y hasta el ano.

Su longitud promedio es de 10 a 12 metros.

Ocupa el cuello, el tórax y el abdomen.

Comprende: Boca (la clasificación anatómica la considera parte), Faringe, Esófago, Estómago, Intestino Delgado, Intestino Grueso, y Ano.

De fuera hacia dentro, está compuesto por las siguientes capas: 

* Capa Serosa: que se continúa con el mesenterio (pliegue peritoneal que une al intestino con la pared abdominal), y contiene los nervios y vasos sanguíneos y linfáticos para el aparato digestivo (el esófago no la posee, salvo en una pequeña porción por debajo del diafragma) 

* 3 Capas Musculares: 

* - Longitudinal
* - Circular
* - Sub-mucosa (usualmente longitudinal) 

* Capa Mucosa: donde se produce la absorción de nutrientes 

* 2 Plexos Nerviosos: 

* - Plexo Mientérico de Auerbach (entre las capas musculares Longitudinal-externa y Circular-media)
* - Plexo Sub-mucoso de Meissner (entre las capas musculares Circular-media y Submucosa-interna) 

Anexos: 

Están conformados por glándulas que vierten en el tubo digestivo sus secreciones, indispensables para el proceso de la digestión.

Son: las Glándulas Salivales, el Hígado, y el Páncreas. 

Boca: 

Genéricamente podemos considerar que la boca está constituida por: 

* Paredes
* - Anterior, los labios
* - Laterales, las mejillas
* - Superior, la bóveda palatina ósea
* - Inferior, suelo de la boca con la lengua y la región sublingual
* - Posterior, velo del paladar y amígdalas
* Encías
* Dientes 

Dientes:  

Su función es triturar los alimentos para reducirlos de tamaño y poder tragarlos.  

Los dientes están dispuestos en 2 grupos localizados en la quijada superior e inferior.

Durante la vida tenemos 2 tipos de dientes: 

* El 1º es transitorio y consta de 20 dientes.

Comienzan a aparecer a los 6 meses, a los 2 y ½ años se completa, y a los 6 años empiezan a sustituirse por los permanentes.  

* El 2º es permanente y consta de 32 dientes.

Se divide en 4 tipos de dientes: 

8 incisivos (4 arriba y 4 abajo), que cortan el alimento
4 caninos (2 arriba y 2 abajo), que desgarran y cortan el alimento
8 premolares (4 arriba y 4 abajo), que trituran el alimento
12 molares (6 arriba y 6 abajo), que también trituran el alimento 

De estos 12 molares, 4 corresponden a las "muelas del juicio" que aparecen casi a los 20 años de edad 

Descripción macro anatómica: 

Raíz: Es la parte inferior, simple o ramificada, y perforada en su vértice para permitir el acceso de los vasos y nervios, está incrustada en el hueso de los maxilares
Cuello: Es la parte central, cubierta por las encías
Corona: Es la parte visible 

Descripción micro anatómica:  

Pulpa Dentaria: Órgano blando rojizo, que llena por completo la cavidad dentaria. Su volumen disminuye con la edad.
Marfil: también llamado Dentina, reviste toda la Pulpa Dentaria y a su vez está cubierto por el Cemento y el Esmalte.
Cemento: sustancia dura, opaca, amarillenta, muy análoga al tejido óseo. Cubre la Raíz del diente.
Esmalte: Sustancia blanca amarillenta más dura que el hueso. Cubre la Corona a modo de capuchón. 

Lengua: 

Su constitución anatómica comprende:  

* Un Esqueleto Osteo Fibroso (“osteo” por su relación con el hueso Hioides)
* Una Estructura Muscular compuesta por 8 músculos pares y 1 impar, 17 en total
* Un Revestimiento Mucoso en donde se sitúan las papilas gustativas. 

Su función es múltiple: 

* Ayudar a los dientes acomodando el alimento para su trituración
* Mezclar los alimentos con la saliva
* Formar el bolo alimenticio
* Colaborar al proceso de la deglución
* Alojar el sentido del gusto
* Colaborar en la fonación 

Su mucosa está revestida de alrededor de 10.000 pequeñas protuberancias denominadas papilas gustativas, que son los órganos del gusto.  

Estas papilas sólo pueden diferenciar 4 sabores: agrio, salado, amargo, y dulce. 

Las ubicadas en las partes delanteras perciben lo dulce (azúcar, miel, etc.); las laterales lo agrio (limón, vinagre, etc.); las posteriores lo amargo (cáscara de cítricos, etc.); y las que perciben lo salado están repartidas en toda la lengua, señalando también la importancia que posee la sal para el organismo. 

Los impulsos nerviosos que transmiten las papilas gustativas, son procesados por el cerebro junto con los que envía el sentido del olfato.

Por esto es que cuando estamos resfriados no percibimos bien los sabores.

El cerebro conjuga todo permitiéndonos percibir una amplia gama de sabores 

También es importante considerar que la saliva cumple una función muy importante; por ejemplo al poner un dulce sobre la lengua no se siente el gusto de inmediato, sino hasta que se haya mezclado con la saliva y se haya distribuido por la lengua. 

Glándulas Salivales: 

Se segregan alrededor de 1,5 litros por día de saliva, estando repartida su producción en 3 pares de glándulas: Parótidas (25%), Submaxilares (70%) y Sublinguales (5%). 

También se han identificado pequeñas glándulas Labiales, Molares, y Palatinas, pero sin trascendencia fisiológica. 

La ingestión de alimentos, el olfato, la vista, y aún la idea de un alimento, pueden causar la secreción de saliva (“se hace agua la boca”). 

Sus funciones son múltiples:  

* Facilita la deglución
* Sirve de solvente para que las moléculas de los alimentos estimulen las papilas gustativas
* Conserva la boca húmeda
* Ayuda al lenguaje facilitando los movimientos de labios y lengua
* Mantiene la boca y dientes limpios
* Posee una acción antibacteriana a través de la lisozima
* Y por su pH (cerca de 7.0) está saturada de calcio, evitando así que los dientes lo pierdan 

La composición de la saliva en un 95% es agua, y el 5% restante repartido entre Na, K, Ca, Cloruros, Bicarbonatos, Sulfatos, Mucina (glucoproteína lubricante) α Amilasa Salival o Ptialina (enzima que desempeña un papel insignificante en la digestión de los almidones, pues es inmediatamente inactivada por el pH ácido del estómago) y Lisozima (enzima con efecto bactericida local). 

La secreción salival es controlada enteramente por el sistema nervioso autónomo, parasimpático y simpático. 

Esófago:

Se extiende desde la faringe al estómago, por detrás de la tráquea y por delante de la columna vertebral.
Sus dimensiones promedio son: 25 cm. de longitud y 0,5 a 1,5 de diámetro (esto en estado de semi vacuidad, pues es muy flexible, pudiendo llegar a transportar bolos alimenticios de hasta 3 cm.). 

En su gran mayoría está localizado por encima del diafragma, en la cavidad denominada mediastino; sólo su última porción atraviesa apenas el diafragma a través del hiatus diafragmático (orificio en el músculo diafragma), y entra en el abdomen para inmediatamente conectarse al estómago.  

Cuando este hiatus no funciona correctamente se produce la “hernia de Hiatus”, pues parte del estómago penetra en el mediastino. Esta patología es muy favorecida por el Sobrepeso u Obesidad, debido a la presión que origina contra el diafragma la grasa intra-abdominal o mesentérica; y su tratamiento es generalmente quirúrgico. 

Su única función es llevar el bolo alimenticio al estómago. 

Estómago: 

Es una dilatación del tubo digestivo en forma de saco y letra J.
Sus dimensiones promedio son: 25 cm. de longitud y 12 cm. de ancho.
Su capacidad promedio es de 1.300 c.c., pero puede oscilar entre los 1.000 y 2.500 c.c. según la contextura de la persona.

Las capas musculares del estómago son las más poderosas del tubo digestivo. 

Sus funciones son múltiples:  

* Almacena el alimento
* Lo mezcla mediante su peristaltismo
* Tiene una potente acción bactericida por su acidez
* Dosifica la salida de su contenido hacia el duodeno
* Y produce diversos cambios en los bolos alimenticios deglutidos (transformándolos en quimo) a través de múltiples secreciones 

El jugo gástrico está compuesto por: 

* Agua: vehículo de todas las secreciones
* Ácido clorhídrico: a un pH muy ácido (alrededor de 0,8), que luego se neutraliza algo en contacto con los alimentos, y su función es macerar el contenido estomacal, sobre todo las proteínas
* Otros Cationes y Aniones: Na, K, Mg, HPO, SO
* Mucus: para lubricación
* Pepsinógenos: que por el HCL se activan a Pepsina I, II, y III, enzimas que degradan las proteínas a polipéptidos y algunos dipéptidos
*
Gelatinasa: enzima que licua la gelatina
* Lipasa: enzima que degrada los lípidos, pero que tiene una acción fisiológica de muy poca importancia en el estómago, por su bajo pH
* Factor Intrínseco de Castle: sustancia necesaria para la absorción de la Cianocobalamina (Vitamina B12) en el intestino delgado, que es un factor necesario para la eritropoyesis (formación de glóbulos rojos)

* También secreta una hormona, la Gastrina, que estimula la secreción de HCL y Pepsina, el crecimiento de la mucosa gástrica, la secreción de insulina y glucagón (después de una comida proteica), y la secreción de calcitonina. 

Las millones de células mucosas secretan cerca de 3 litros diarios de jugo gástrico.    

La absorción de nutrientes a través de las paredes del estómago es escasa. 

La digestión en el estómago puede durar varias horas, y la temperatura pasa de los 40º, por lo que a veces los azúcares y almidones, mezclados con proteínas y grasas que retardan la apertura del píloro, fermentan dando lugar a la formación de gases que se expulsan por la boca o pasan al intestino.  

Tomando los nutrientes por separado, los primeros que lo abandonan son los carbohidratos, después les siguen las proteínas y por último las grasas.

Las grasas pasan por el estómago sin ser apenas alteradas, sin embargo frenan la digestión de los demás nutrientes. 

Intestino Delgado: 

Se extiende desde el píloro hasta la válvula ileocecal.
Su desarrollo en los animales es más considerable cuanto más vegetariana es la alimentación.
En el hombre su longitud es de 6 a 8 mts., y su diámetro decrece de arriba abajo desde 3 cm. hasta 2 y 1,5 cm..

Comprende: 1 porción fija, el Duodeno, de unos 25 cm. de longitud, y luego, a partir del músculo de Treitz (un manojo músculo tendinoso que lo sostiene), se transforma en el Yeyuno-Íleon, que no poseen una frontera anatómica definida entre ambos, designándose arbitrariamente un 40% de este segmento al Yeyuno y el 60% restante al Íleon.  

La membrana mucosa del intestino delgado está cubierta de Vellosidades. Existen 20 a 40 Vellosidades por mm2 de mucosa.

Cada vellosidad es una proyección en forma de dedo, de 0,5 a 1 mm. de longitud, que contiene una red de capilares y vasos linfáticos (quilíferos), con finas extensiones del músculo liso de la submucosa. A su vez los bordes libres de las vellosidades se dividen en diminutas Microvellosidades. 

Toda esta estructuración incrementa grandemente la superficie de absorción. La superficie total de absorción del intestino delgado es de aproximadamente 300 m2.. 

El promedio de vida de las células del estómago e intestino delgado y grueso es de apenas 5 días, y se calcula que ello en proteínas expulsadas a la luz intestinal, significan 30 gr. por día (cuya mayor parte es reabsorbida). 

La motilidad intestinal está determinada por ondas peristálticas lentas, que decrecen su frecuencia desde 12 por minuto en el yeyuno a 9 por minuto en el íleon.
Como promedio muy general, el quimo avanza por el intestino a una velocidad aproximada de 1 cm. por minuto. 

Las glándulas de Brunner del duodeno secretan un moco alcalino viscoso, que probablemente protege la mucosa contra el quimo ácido del estómago.

El resto de las glándulas intestinales secretan un líquido isotónico.

La mayoría de las enzimas intestinales provienen de las células que se desprenden de la mucosa. 

El jugo intestinal proveniente de la mucosa, contiene las siguientes enzimas:

* Enteroquinasa: Transforma el tripsinógeno pancreático en tripsina (que es la enzima activa)
* Aminopeptidasa y Dipeptidasa: Hidrolizan polipéptidos y dipéptidos a aminoácidos
* Nucleasa: Hidroliza ácidos nucleicos a pentosas, bases púricas y pirimidínicas
* Glucoamilasa: Hidroliza la maltosa en glucosa
*
Sacarasa: Hidroliza la sacarosa en glucosa y fructosa
*
Lactasa: Hidroliza la lactosa en glucosa y galactosa
*
Lipasa: Hidroliza monoglicéridos a ácidos grasos y glicerol (de escasa efectividad)
 

Hidrólisis (hidro-, agua + gr. lýsis, disolución): Descomposición por acción del agua. Ésta se disocia y el grupo oxhidrilo se une a uno de los productos de la reacción, y el átomo de hidrógeno, al otro.
Hidrolizar significa romper uniones moleculares a través del agua.  

También se han identificado las siguientes hormonas en la secreción intestinal:  

* Colesistocinina (Pancreozimina): produce la contracción de la vesícula biliar, incrementa la secreción de jugo pancreático, inhibe el vaciamiento gástrico, aumenta el trofismo pancreático, aumenta la secreción de enteroquinasas, y refuerza la motilidad del intestino, delgado y grueso
* Secretina: aumenta la secreción de bicarbonato por el páncreas y las vías biliares.
Vale aquí la mención de que el término “Hormona” fue acuñado por los descubridores de la Secretina (Bayliss y Starling) en 1902

* Otras: hay varios otros péptidos con función hormonal, como: 

* - El péptido inhibitorio gástrico (PIG), que inhibe la secreción y motilidad gástrica, y estimula la secreción de insulina
* - El péptido intestinal vasoactivo (PIV), que estimula la secreción intestinal de electrolitos y por ende de agua, dilata los vasos sanguíneos periféricos e inhibe la secreción gástrica
* - La Motilina, que estimula la secreción gástrica de ácido
* - La Quimodenina, que incrementa la secreción de quimotripsinógeno del páncreas
* - La Sustancia P, que aumenta la motilidad del intestino delgado 

Es importante resaltar que constantemente continúan descubriéndose nuevos péptidos con efectos sobre el intestino delgado y grueso. En algunos ha podido determinarse su origen en las células de la mucosa intestinal y otros al parecer provienen de diferentes regiones del organismo.

Esto no hace más que reforzar la idea de que apenas estamos asomándonos a la fisiología. 

Absorción de Nutrientes: 

Las fuerzas o mecanismos que producen el movimiento de las substancias entre los distintos compartimientos orgánicos se clasifican en: 

Difusión: Es el acto por el cual se expande un gas o sustancia en solución, para ocupar todo el volumen disponible. Esta tendencia está determinada por el gradiente químico u eléctrico, determinando que las sustancias se distribuyan homogéneamente equilibrando el gradiente

Arrastre por Solvente: Un solvente tiende a arrastrar consigo algunas moléculas de soluto. Este mecanismo es pequeño en el organismo

Filtración: En este proceso un líquido se ve forzado a pasar a través de una barrera mediante una diferencia de presión hidrostática entre ambos lados de ella. Un ejemplo clásico es la filtración renal

Osmosis: Cuando existe una diferencia de concentración de solutos a ambos lados de una membrana y ésta es impermeable al paso de los solutos, es el solvente el que equilibra osmóticamente ambos compartimientos

Difusión No-Iónica: Algunos ácidos y bases débiles estando asociadas a otros compuestos para disminuir su potencial iónico, son bastante permeables para traspasar la membrana celular, por ello aprovechan esta circunstancia y difunden de un lado a otro. Luego al disociarse y ionizarse, ya no podrían hacerlo

Difusión Facilitada: Las moléculas más grandes requieren de otras moléculas transportadoras. Cuando este transporte se realiza de una zona de mayor concentración a otra de menor (a favor de gradiente), no requiere de energía y se denomina Difusión Facilitada

Transporte Activo: Es el mismo caso anterior pero “contra gradiente”, y sí requiere de energía. Este tipo de transporte es el de mayor importancia en el organismo

Endocitosis y Exositosis: Las moléculas muy grandes, fundamentalmente muchas de las proteínas, no pueden atravesar las membranas celulares por ninguno de los mecanismos anteriores, y requieren de un proceso activo de las células.

En la Endocitosis, Pinocitosis, o Fagocitosis (genéricamente sinónimos pero con sus diferencias), la célula engloba la partícula u otras células, y las incorpora.

En la Exocitosis, Pinocitosis revertida, o Emecitosis, se produce el efecto inverso, y la célula expulsa al exterior parte de su contenido.   

Analizaremos por separado la absorción de los macro y micro nutrientes. 

Hidratos de Carbono o Glúcidos:
(Ver sus características en el capítulo Nutrientes Esenciales) 

El almidón (principal polisacárido de la dieta) es atacado por la ptialina (α-amilasa salival), pero como su pH óptimo es de 6.7, muy pronto se inactiva al llegar al estómago.

Por ello su principal absorción se realiza en el intestino delgado, donde la potente α-amilasa pancreática hidroliza las uniones del almidón hasta oligosacáridos como la Maltosa, Maltoriosa, y α-Dextrinas límite.

Luego las oligosacaridasas, situadas principalmente en la mucosa del íleon, terminan por separar estos compuestos en moléculas individuales de Glucosa, que son luego absorbidas. 

Los disacáridos Lactosa y Sacarosa, son hidrolizados por la lactasa y la sacarasa también secretadas por la mucosa intestinal.

Sobre la lactasa vale aclarar que es muy activa en la niñez y luego va disminuyendo notablemente su secreción. Es común que un adulto no habituado a la leche, produzca episodios de diarrea si la consume. Y en muchos casos su producción se anula totalmente, originando casos de intolerancia a la Lactosa, que tiene una prevalencia diferente según las razas (20% en la blanca y 70% en la negra).     

La excesiva producción de gases durante la digestión, se relaciona directamente con los residuos disacáridos indigeridos presentes en el intestino grueso. 

La mayoría de las hexosas Glucosa, Galactosa y Fructosa, son absorbidas antes de la parte terminal del íleon.
Su absorción se produce mediante transporte activo, llegando a los capilares de las vellosidades intestinales y desde allí a la vena porta y al Hígado.

La Fructosa es la única que es absorbida más lentamente y con un transportador específico (es la única cetohexosa). 

La insulina tiene poco o ningún efecto sobre la absorción de glúcidos por el intestino.

La tasa máxima de absorción de Glucosa desde el intestino es de aproximadamente 120 gr. por hora. 

Los alimentos en base a hidratos de carbono simples (dulces), por estar formados por oligo o mono sacáridos, se absorben más rápidamente incrementando también más velozmente la glucemia. 

El Hígado es “el administrador” de los Hidratos de Carbono absorbidos: 

* Si estos se requieren con urgencia, inmediatamente los pone a disposición del organismo.

* Si se encuentra en estado de equilibrio nutricional, los almacena en forma de glucógeno, en su interior y en los músculos (aproximadamente 100 gr. en el hígado y hasta 350 gr. en los músculos).

* Y si el aporte excede esta capacidad de almacenamiento como glucógeno, los transforma en grasas y los envía al tejido celular subcutáneo) “el organismo nunca desprecia nutrientes”.

A su vez el Hígado recurre a sus reservas de glucógeno durante el día para mantener la glucemia en valores normales. 

Proteínas o Prótidos:
(Ver sus características en el capítulo Nutrientes Esenciales) 

La digestión de las proteínas sí comienza efectivamente en el estómago, por acción de las pepsinas I, II, y III, que son secretadas por la mucosa gástrica en forma de pepsinógenos (precursores enzimáticos inactivos) y rápidamente activadas por el HCl. 

Las pepsinas tienen un pH óptimo de acción entre 1.6 y 3.2, de tal manera que cuando el quimo es expulsado al duodeno se inactivan rápidamente; pero teniendo en cuenta que el quimo proteico nunca abandona el estómago antes de las 2 a 3 hs, tienen un tiempo considerable para actuar. 

Ya en el intestino delgado, los polipéptidos dejados por las pepsinas gástricas, son atacados por las poderosas enzimas proteolíticas pancreáticas tripsina y quimiotripsina, y luego por las también pancreáticas elastasa (hidroliza las proteínas fibrosas de los ligamentos) y carboxipeptidasa.

Luego se le suman las dipeptidasas y aminopeptidasas de la mucosa intestinal, que hidrolizan los fragmentos remanentes a péptidos pequeños y aminoácidos libres.

Los restos nucleares finalmente son fragmentados en nucleótidos y bases púricas y pirimidínicas por la ribonucleasa y desoxiribonucleasa pancreáticas y la nucleasa intestinal. 

Ningún macro-nutriente posee tantos mecanismos digestivos como las proteínas, demostrando la prioridad que le da el organismo al material nutritivo más valioso “las proteínas”.   

Algunos aminoácidos son absorbidos por difusión simple o facilitada y otros por transporte activo, los nucleótidos y las bases son incorporadas por transporte activo.

Todos ellos son transportados al interior de las células mucosas, y desde allí difunden hacia la sangre, vena porta, e hígado. 

Grasas o Lípidos:
(Ver sus características en el capítulo Nutrientes Esenciales) 

La digestión de las grasas comienza en el duodeno por medio de la lipasa pancreática.

La lipasa gástrica tiene una acción fisiológica intrascendente en el adulto. También existe una lipasa intestinal, pero de débil efecto. 

Las grasas son emulsionadas por las sales biliares, formando pequeñas gotitas (micelas) de 3 a 10 nm. de diámetro.

Gracias a esta acción emulsificante, los lípidos se ponen en estrecho contacto con las células de la mucosa intestinal, permitiendo que los monoglicéridos y ácidos grasos penetren en la célula. Esta acción parece ser una difusión simple.  

Ya dentro de la célula algunos monoglicéridos son hidrolizados por la lipasa intracelular a glicerol y ácidos grasos.

Los ácidos grasos de cadena corta (no más de 10 a 12 átomos de carbono) pasan directamente a la sangre donde son transportados como ácidos grasos libres por la vena porta hacia el hígado.

Los ácidos grasos de cadena más larga son transformados en triglicéridos y cubiertos por una capa de lipoproteína, colesterol y fosfolípido, formando “quilomicrones”, los cuales abandonan la célula por exocitosis e ingresan a los vasos linfáticos. 

La absorción de las grasas es máxima en las porciones superiores del intestino delgado, aunque también existe absorción en el íleon.

Con una ingestión moderada de grasas, al menos el 95% son absorbidas.

Las heces contienen habitualmente un 5% de grasas, pero probablemente deriven sobre todo de la descamación de la mucosa y de los microorganismos de la flora intestinal. 

Las hormonas de la corteza adrenal estimulan la absorción de los triglicéridos que se vehiculizan en la linfa. Por esto la administración de glucocorticoides, aumenta dicha absorción.  

Los productos finales de la digestión de las grasas son los ácidos grasos y el glicerol.  

Micronutrientes: 

La absorción de las Vitaminas Hidrosolubles es rápido, pero las Liposolubles (A, D, E y K) puede verse comprometida por una absorción deficiente de las grasas, por ejemplo en las disfunciones pancreáticas o hepáticas.

La mayoría de las vitaminas son absorbidas en el intestino delgado superior, excepto la B12 que se absorbe en el íleon.

El proceso de absorción en algunos casos aparentemente implica Endocitosis. 

El Agua se mueve libremente entre la luz del tubo digestivo y las células, siguiendo (y compensando) el gradiente osmótico del Na (sodio). 

El Na difunde igualmente entre las células y la luz intestinal dependiendo de la salinidad del contenido intestinal,  pero sufre también un notable transporte activo. En el intestino delgado hacia fuera de las células y en el intestino grueso hacia dentro (para absorber el agua). 

El Ca (calcio), Mg (magnesio), y el Fe (hierro), también son absorbidos por transporte activo, y al igual que el Na, facilitan la absorción de otros nutrientes.  

Hígado: 

Ocupa todo el hemisferio superior derecho del abdomen. Su peso oscila entre los 1,9 y 2,5 Kg.

Es la mayor glándula del cuerpo humano.  

Tiene muchas y complejas funciones: 

* Formación de bilis
* Almacenamiento de carbohidratos y otras funciones de control del metabolismo glucídico
* Formación de cuerpos cetónicos (producto de la degradación de las grasas)
* Reducción y conjugación de las hormonas esteroideas adrenales y gonadales
* Detoxificación de muchas sustancias
* Elaboración de proteínas plasmáticas
* Inactivación de los polipéptidos hormonales
* Formación de urea
* Muchas funciones importantes en el metabolismo de los lípidos
* Etc. 

Realmente las funciones del hígado son muy numerosas, por lo que aquí sólo haremos un breve desarrollo. 

Vesícula Biliar:  

Es un saco en forma de pera, alojado en la cara inferior del hígado.

Sus medidas promedio son 9 a 11 cm. de longitud, 0,35 a 0,40 cm. de ancho, y una capacidad de entre 50 a 60 c.c..
Su función es servir de reservorio a la bilis, que el hígado produce en una cantidad de alrededor de 0,5 litros diarios. 

Se conecta con el duodeno a través del conducto llamado Colédoco, uniéndose previamente en una dilatación llamada Ampolla de Vater, con el Conducto de Wirsung, que trae la secreción pancreática.

El esfínter muscular en la pared del duodeno en el que desemboca la Ampolla de Vater, llamado Esfínter de Oddi; en el lapso entre comidas está contraído, haciendo que la bilis producida se acumule en la vesícula, que posee numerosos repliegues para permitir su dilatación.

Cuando el quimo sale del estómago, el esfínter de Oddi se relaja y la hormona Colecistoquinina de la mucosa intestinal, produce la contracción de la vesícula con la consecuente expulsión de la bilis. 

La composición de la bilis humana es la siguiente:

Agua:
Sales Biliares:
Pigmentos Biliares:
Colesterol:
Sales Inorgánicas:
Ácidos Grasos:         
Lecitina:                  
Grasa:                      
Fosfatasa Alcalina:      
Aniones y Cationes:     
97%
0,7%
0,2%
0,06%
0,7%
0,15%
0,1%
0,1%
Trazas
Na, HCO3, Cl

Las sales biliares se combinan con los lípidos en la luz intestinal y forman micelas hidrosolubles que reducen la tensión superficial de las moléculas de grasa, permitiendo que éstas puedan entrar en íntimo contacto con las células de la mucosa intestinal y ser absorbidas.

Luego de esto las sales biliares vuelven a quedar libres y son reabsorbidas en el íleon terminal y retornan al hígado para ser nuevamente secretadas (este proceso se denomina “circulación entero-hepática”).

La tasa normal de síntesis de sales biliares es de 0,2 a 0,4 gr. / día, y 3,5 gr. diarios se reciclan; se calcula que un reciclado íntegro se realiza 2 veces por comida. 

Por la bilis además el organismo excreta numerosas sustancias, la más importante es la Bilirrubina, proveniente de la degradación de la hemoglobina.

También son excretados esteroides, varios medicamentos, colesterol, fosfatasa alcalina, etc.. 

Una de las patologías más frecuentes del hígado son los cálculos biliares.
Estos se producen cuando una sustancia que normalmente no existe en la bilis, aparece, o cuando se cambia la composición relativa de la bilis.
Los factores que pueden originar esto son variados y exceden esta descripción. 

Por último vale reflexionar de que el hígado es el primer lugar al que se dirigen todos los nutrientes absorbidos; es el “administrador de la digestión”.

Y por ello es el que más sufre los efectos de los excesos alimentarios.  

Páncreas: 

Es una glándula voluminosa, y presenta una notable analogía con las glándulas salivales.
Está situado en el abdomen superior, algo a la izquierda de la línea media, detrás del estómago entre el bazo y el duodeno.
Tiene forma de hoja, mide alrededor de 12 a 15 cm. y su peso promedio es de 70 gr.. 

Es una glándula “mixta”, lo que significa que segrega productos a la luz intestinal: “Enzimas”, y a la sangre “Hormonas” (Insulina y Glucagón). 

Cerca de 2 litros de jugo pancreático se secretan diariamente.

El jugo pancreático es altamente alcalino, y junto a la bilis y el jugo intestinal que también lo son, neutralizan casi completamente la acidez del quimo estomacal, llevándolo a un pH de entre 6.0 a 7.0; cuando el contenido llega al yeyuno es prácticamente neutro, y rara vez el contenido intestinal llega a ser alcalino. 

La composición normal del jugo pancreático humano es: 

Cationes: Na, K, Ca, Mg, (pH aproximado 8.0)
Aniones: HCO3, Cl, SO4, HPO4
Tripsinógeno: Proenzima proteolítica activada a Tripsina por la Enteroquinasa intestinal
Quimotripsinógeno: Proenzima proteolítica activada a Quimotripsina por la Tripsina
Procarboxipeptidasas A y B: Proenzimas proteolíticas activadas a Carboxipeptidasas A y B por la Tripsina
Proelastasa: Proenzima proteolítica (sobre la elastina) activada por la Tripsina
Ribonucleasa: Enzima que hidroliza el ARN
Desoxiribonucleasa: Enzima que hidroliza el ADN
Profosfolipasa A: Proenzima que hidroliza un ácido graso de la lecitina activada por la Tripsina
Lipasa Pancreática: Enzima que hidroliza los triglicéridos en mono y di glicéridos y ácidos grasos
α Amilasa Pancreática: Enzima que hidroliza el almidón en oligosacáridos
Albúmina y Globulina: Proteínas   

Intestino Grueso: 

Es la porción terminal del tubo digestivo. Se extiende desde la válvula ileocecal al ano.
Su longitud oscila entre 1,5 y 2 mts., y su diámetro va disminuyendo desde los 0,7 a 0,25 cm..

Se compone de 3 segmentos: Ciego, Colon, y Recto.

A su vez el Colon se divide en: Ascendente, Transverso, Descendente, e Iliopélvico o Sigmoide.  

El Ciego posee un pequeño conducto con un extremo cerrado que sobresale, que recibe el nombre de apéndice. Se cree que el apéndice podría haber sido una parte útil en el tracto digestivo hace millones de años.  

Las fibras de la capa muscular externa se forman 3 bandas longitudinales llamadas “Teniae Coli” que son cortas, formando a cada tanto unas dilataciones llamadas “Haustro”.

La mucosa no tiene vellosidades. 

Su función principal es la de absorber agua, sodio y otros minerales y algunas vitaminas.

De los aproximadamente 1 a 2 litros de quimo que ingresan desde el íleon provenientes de cada comida, se forman cerca de 150 gr. de heces semisólidas. 

La válvula ileocecal normalmente está cerrada; cada vez que una onda peristáltica llega a ella se abre brevemente, permitiendo que escurra algo del quimo ileal al ciego. 

El Colon posee una onda peristáltica lenta, que a diferencia del intestino delgado, crece en frecuencia desde 2 / min. en el Ciego hasta 6 / min. en el Sigmoide.

También posee contracciones segmentarias y una contracción masiva, que ocurre en el Descendente y el Sigmoide, que sirve para vaciar rápidamente el Colon durante la defecación. 

La secreción de moco por las glándulas colónicas es estimulada por el contenido, y aparentemente no interviene ninguna estimulación hormonal o nerviosa.

El Colon no secreta hormonas digestivas. 

La primera parte de una comida promedio llega al Ciego en unas 4 o 5 hs, y en 8 a 9 hs prácticamente todo el contenido ingerido ha ingresado. En unas 12 hs la mayoría del contenido ha llegado al Sigmoide, desde allí hasta el ano el transporte es más lento.

El 25% de una comida todavía puede quedar en el Recto a las 72 hs, y la eliminación total puede demorar más de 1 semana. 

El Na (sodio) es transportado activamente fuera del Colon, y el agua lo sigue por el gradiente osmótico así generado. 

La capacidad de absorción de la mucosa colónica hace que la instilación rectal sea una vía práctica para la administración de algunos medicamentos, especialmente en los niños. Los anestésicos, sedantes, antifebriles y esteroides son ejemplos. 

La composición aproximada de las heces con una dieta promedio es: 

Agua:
Sólidos:
* Celulosa y otras fibras no digeribles
* Bacterias
* Material Inorgánico (calcio-fosfatos)
* Grasas y derivados
* Células descamadas y moco
75%
25%
Variable (por la dieta)
30% (de los sólidos)
15% (ídem)
5% (ídem)
<1% (ídem)

Como se observa un gran porcentaje de las heces está conformado por material no proveniente de la dieta, lo que explica porqué se siguen produciendo aún durante ayunos prolongados. 

El color parduzco de las heces está determinado por los pigmentos biliares, y su olor por compuestos producidos por las bacterias intestinales, como el elindol y el escatol. 

Bacterias Intestinales: 

La flora bacteriana intestinal está conformada por Escherichia Coli, Enterobacter Aerogenes, y varios tipos de “cocos”, como los gérmenes productores de la gangrena gaseosa, que pueden causar gravísimos trastornos en los tejidos fuera del Colon. 

Los efectos de las bacterias intestinales sobre el huésped son complejos, siendo algunos benéficos y otros dañinos. 

La nutrición en los animales herbívoros, depende de la acción de los microorganismos intestinales para digerir la celulosa y otros carbohidratos vegetales relacionados. Pero en el hombre no ocurre una digestión apreciable de estos productos. 

Algunos microorganismos entéricos utilizan sustancias nutricionalmente importantes, como el ácido ascórbico, la cianocobalamina y la colina. También algunos producen vitamina K, y algunas del complejo B.

No obstante se ha determinado que sólo el ácido fólico producido por las bacterias es absorbido en cantidades significativas.

También cierto número de aminas, incluyendo sustancias potencialmente tóxicas como la histamina y la tiramina, son producidas en el colon por enzimas bacterianas. 

En el momento de nacer, el Colon humano es estéril (pero por poco tiempo).

Los antibióticos mejoran la tasa de crecimiento en varias especies, incluyendo al hombre.

La adición de pequeñas cantidades de antibióticos a los alimentos balanceados de los animales domésticos, es casi rutinario. 

A la luz de todo esto, el concepto general de el beneficio simbiótico de la flora intestinal en el ser humano es controversial. 

Loa microorganismos de la flora colónica producen enzimas capaces de atacar a los polisacáridos de las fibras vegetales (celulosa); en este proceso se liberan azúcares, que son fermentados produciendo luego ácidos grasos con cierto poder energético.

No se cuenta con estudios fidedignos de la cantidad de ácidos grasos absorbibles producidos por esta vía. No obstante algunos autores le asignan a la fibra celulósica de la dieta un valor energético de 2 Kcal. / gr. (por considerar este proceso). Esto también es muy discutido. 

El volumen de gas que normalmente se encuentra en el tubo digestivo es de 200 ml. (en su mayoría en el intestino grueso por la acción fermentativa de la flora), cantidades superiores pueden producir en algunas personas retortijones, borborigmos (ruidos) y malestar abdominal.  

STRESS Y DIGESTIÓN 

El espectro de la gastroenterología es amplísimo y complejo, y por supuesto excede largamente nuestra especialidad y el tenor de este Web-Site.

Por ello no entraremos en el campo de las patologías digestivas, pero queremos referirnos brevemente al stress y su efecto sobre la digestión-nutrición. 

La definición original de Seyle, que fue quien acuñó el término, era: Conjunto de fenómenos biológicos no específicos, determinado por agentes o factores potencialmente nocivos, que en determinadas circunstancias pueden provocar fenómenos patológicos. 

Más adelante muchos fisiólogos redujeron la definición a: Estímulo o conjunto de estímulos, que provocan un incremento de la secreción de ACTH (hormona adeno-córtico-trofina) en animales y seres humanos normales. 

Actualmente existen tantas definiciones como criterios.

Lo que ocurre es que lo que Seyle descubrió, es: La influencia que nuestra esfera psicológica posee sobre nuestra esfera orgánica.   

Genéricamente el estrés puede definirse como: El conjunto de reacciones, fisiológicas y psicológicas, que experimenta una persona sometida a las presiones de la vida cotidiana.  

Estas influencias sobre nuestra psicología y de ella sobre nuestro organismo, apenas si están siendo identificadas.

Es indudable el efecto del stress sobre el sistema cardiovascular y el infarto de miocardio, pero no es menos evidente su efecto sobre el aparato digestivo.  

El estilo de vida occidental a “puesto de cabeza” casi todos los parámetros alimentarios de nuestra especie, y el stress es el último “condimento” que termina por descalabrar el sistema. 

Cualquier especie animal luego de comer “duerme”, pero el hombre moderno continúa trabajando, y sometido al stress.
Este requerimiento fisiológico es incomprensiblemente pasado por alto.

Corregir el stress es harto difícil, pero no esta conducta particular.

Esto no implicaría que el ser humano moderno deba interrumpir su trabajo, sino simplemente que retornara a los parámetros alimenticios de nuestra especie: Que coma 1 vez al día y por la noche (si es que trabaja de día), o en el momento en que luego pueda descansar.

La ingestión de alimentos induce al sueño porque el organismo requiere de toda la energía posible para este vital proceso, si se come y se sigue trabajando (y sometido a stress), el  proceso de la digestión se altera grandemente. 

El retraso de la digestión es uno de los efectos más objetivables, pero ello se acompaña de una alteración general de los procesos de secreción y absorción de los principios activos del aparato digestivo. 

La Dispepsia (término genérico que designa la alteración funcional del tubo digestivo), las alteraciones hépato-pancreáticas, e incluso las relacionadas a los metabolismos de los macro y micro nutrientes, pueden adjudicarse o ser relacionadas al stress.

Gastritis, Úlceras Gástricas o Duodenales, Constipación (estreñimiento), Hemorroides, Litiasis Biliar (Cálculos), Divertículos Colónicos, Colitis, Cánceres del Tubo Digestivo, etc., tampoco escapan a la posibilidad de poseer vinculaciones directas con el stress. 

Obviamente sería caer en un facilismo, el adjudicar todos los problemas digestivos al stress, pero tampoco debe menospreciarse su influencia porque aún no se hayan determinado con exactitud sus mecanismos.

Lo cierto es que a medida que el mundo se “occidentaliza”, gran número de afecciones del aparato digestivo van multiplicándose.

En todos los medios científicos, la consideración del stress como un factor de suma importancia va creciendo constantemente.

El problema es que su mecanismo de acción (psicológico) es aún una incógnita para una ciencia formal como la medicina. No obstante ya nadie duda su magnitud. 

NUTRICIÓN CELULAR 

Una vez que los alimentos han sido particionados hasta moléculas más pequeñas capaces de ser absorbidas, éstas llegan a la vena porta, a través de los capilares sanguíneos o los vasos linfáticos, y a través de ella al hígado, que es el que administra los nutrientes. 

Del hígado los nutrientes pasan a la circulación sistémica, llegando a través de la red de capilares “hasta cada una de las células de nuestro cuerpo”.

Según el tipo de nutriente y las necesidades, serán utilizados inmediatamente o almacenados.

El sistema neuro-endocrino regula en gran medida la absorción celular de los nutrientes desde la sangre. 

Los macro nutrientes a su vez pueden ser transformados unos en otros en el hígado.

El ejemplo más común es la transformación de Hidratos de Carbono en Grasas, cuando se ingiere una dieta que sobrepasa los requerimientos calóricos.

El proceso también se da a la inversa cuando la dieta es hipocalórica. 

La conversión de glucosa en grasa y viceversa, si bien se realiza principalmente en el hígado, es también un proceso habitual en muchos tejidos.

No obstante sólo hay 3 tejidos que pueden liberar grasas a la circulación: el tejido adiposo, la mucosa intestinal y el hígado. 

Las Proteínas también pueden ser transformadas en Hidratos de Carbono, pero este es un mecanismo que el organismo utiliza sólo cuando ha agotado las reservas de Grasas, por ser las Proteínas el macro-nutriente más valioso.  

Una vez ingresados a las células, la mayoría de los nutrientes sufre una nueva “digestión intracelular” que los escinden en elementos más pequeños o los transforman o integran a otra estructura molecular, adaptándolos al metabolismo particular de la célula. 

La utilización de la glucosa es un buen ejemplo de este proceso: 

Al llegar al hígado la mayoría de la glucosa es transformada en una mega-molécula: el glucógeno, que permite merced a su estructura, acumular muchas moléculas de glucosa en muy poco espacio, y representa una reserva de glucosa para los periodos de ayuno, fácilmente asequible, y a la que el hígado recurre para equilibrar las necesidades de todo el organismo.

La capacidad máxima de acumulación de glucógeno el en hígado es de 100gr.. 

La glucosa liberada en la circulación sistémica, es captada por los músculos, que también la acumulan en forma de glucógeno hasta una capacidad aproximada de 350 gr. en total, pero para su uso exclusivo (no la comparte como el hígado). 

Otra parte de la glucosa en circulación es absorbida por las células y digerida en su interior para formar moléculas de alta energía ATP, necesarias para todas las tareas orgánicas. 

Si después de haber llenado los depósitos de glucógeno hepático y muscular y cubierto las necesidades del total de las células, aún queda glucosa en exceso en circulación, el hígado la capta y la transforma en Grasa para ser almacenada. 

Es interesante hacer notar que, a diferencia de las grasas, el glucógeno retiene mucha agua; el glucógeno muscular retiene aproximadamente 1 litro / kilo de agua en un adulto de 70 kg..

Este dato es importante porque cuando hacemos un ejercicio físico intenso, o moderado pero por unos 30 minutos, aunque no hayamos transpirado mucho bajamos cuando menos 1 kg., lo que puede hacernos pensar que hemos “adelgazado” un poco, cuando en realidad en la próxima comida que contenga glúcidos recuperaremos instantáneamente ese peso.  

METABOLISMO 

Metabolismo (del griego metabolée, mudanza + -ismo) se usa para referirse a todas las transformaciones químicas y energéticas que ocurren en el organismo. 

Estas transformaciones ocurren en los alimentos ingeridos para la obtención de las estructuras moleculares y la energía necesaria para las funciones vitales, y también sobre la materia propia del organismo. 

Catabolismo y Anabolismo: 

Los organismos animales oxidan los macro nutrientes produciendo principalmente CO2 (dióxido de carbono) y H2O (agua), más la energía necesaria para los procesos vitales. 

Cuando los alimentos son quemados fuera del organismo, también producen CO2, H2O y la misma cantidad de energía; sin embargo en el cuerpo, la oxidación no es una reacción semiexplosiva, que se realice en 1 paso, sino un proceso lento y gradual, llamado Catabolismo, que libera la energía en pequeñas cantidades utilizables. 

Esta energía puede ser almacenada en el cuerpo en forma de compuestos fosfóricos macro energéticos especiales (ATP), y en forma de prótidos, lípidos y glúcidos complejos (Glucógeno).

La formación de estas substancias por procesos que consumen energía en lugar de producirla, se llama Anabolismo. 

Plan General del Metabolismo: 

Las pequeñas moléculas resultantes de la digestión de los glúcidos, prótidos, y lípidos, son muy semejantes.

A partir de esta confluencia metabólica común, estas moléculas pueden seguir 2 caminos: 

Anabólico: Formando glúcidos, prótidos o lípidos específicos

Catabólico: Entrar al ciclo metabólico de Krebs (también conocido como del ácido cítrico o de los ácidos tricarboxílicos), que es llamado “la vía final común del metabolismo oxidativo”, pues en ella se produce la oxidación total de restos que proceden de muy distintos orígenes (glúcidos, prótidos, grasas, etc.) a H y CO2. 

Transferencia de Energía: 

Las células no tienen la capacidad de utilizar directamente la energía liberada por el catabolismo.

El organismo posee un mecanismo intermediario, que acumula y administra esta energía. 

Parte de la energía producto de los procesos metabólicos, se disipa en forma de calor.

El resto es acumulada para ser utilizada cuando se requiera, en enlaces atómicos de alta energía (tipo éster) entre el ácido fosfórico y otros compuestos moleculares.

Cuando se precisa de energía se hidroliza (rompe) estas uniones, obteniéndose de 10 a 20 Kcal. / mol. 

El compuesto más importante de estos denominados “fosfatos macroenérgicos”, es el adenosintrifosfato (ATP). Esta molécula es el almacén de energía del cuerpo.

El mecanismo más habitual es la hidrólisis de un enlace de alta energía, transformando el ATP en ADP, que luego también puede transformarse en AMP. 

El 3’5’-AMP cíclico, es una molécula de enorme importancia en todos los seres vivos.

Es el mediador intracelular de muchas hormonas.

La hormona es el “primer mensajero”, que llega a las células pero permanece fuera, y el AMPc es conocido como el “segundo mensajero”, que actúa a nivel intracelular.

Las respuestas mediadas por AMPc, siguen constantemente descubriéndose, siendo excesivamente numerosas y variadas.

El 3’5’-GMP cíclico (derivado de la guanosina), también media en diversas respuestas intracelulares, y en algunas actúa recíprocamente con el AMPc. 

El proceso metabólico formador de estos enlaces de alta energía de denomina Fosforilación Oxidativa.

Este paso metabólico influye directamente en “la eficiencia de la máquina humana”; cuando se “desacopla” produce un aprovechamiento inferior de la energía, análogamente es como si el motor de un automóvil estuviese “desafinado”, consume más energía para realizar un mismo trabajo.

Se han individualizado varias “proteínas desacopladoras” que al parecer tienen un papel en la regulación del peso corporal.

La Industria Farmacéutica ya cuenta con algunos recursos que desacoplan la fosforilación oxidativa como la Sibutramina.

Producir este desacople es una de las vías de investigación más concretas en Farmacología de la Obesidad.  

Entre otros compuestos energéticos se encuentran los fosforilados fosfocreatina (CrP),  guanosintrifosfato (GTP), citidintrifosfato (CTP), uridintrifosfato (ITP), inosintrifosfato (ITP), y también los tioésteres como la Coenzima A (CoA). 

Oxidaciones Biológicas: 

La Oxidación es la combinación de una sustancia con el O2, la pérdida de hidrógeno o la pérdida de electrones. 

La Reducción es la reacción inversa correspondiente.  

Catálisis (gr. katálysis, disolución): Cambio en la velocidad de una reacción, producido por la presencia de una sustancia que no forma parte del producto final. 

Enzima (gr. en, dentro + gr. zymee, levadura): Cada una de las proteínas específicas que actúan como catalizadores en las reacciones que tienen lugar en el organismo.
Se caracterizan porque no se destruyen cuando actúan, por tener un alto grado de especificidad y ser termolábiles.
Son producidas por las células de los organismos y a veces ejercen su acción en presencia de otros factores llamados “coenzimas”.  

En 1 minuto una molécula enzimática puede llevar a cabo varios millones de ciclos catalíticos. 

Las oxidaciones biológicas son catalizadas por enzimas, siendo en casi todos los casos, 1 enzima la responsable de una reacción particular.

Existen sustancias accesorias que usualmente actúan como transportadoras de los productos de reacción: los Cofactores (iones simples) y las Coenzimas (substancias orgánicas no proteicas).

A diferencia de las enzimas, los cofactores y coenzimas pueden catalizar varias reacciones. 

Metabolismo de los Glúcidos: 

El principal producto de la digestión de los carbohidratos y también el principal glúcido circulante es la Glucosa.

La Galactosa y la Fructosa son menos importantes metabólicamente.   

Cuando la glucosa penetra en las células normalmente es transformada (por fosforilación) a glucosa-6-fosfato.

En ese punto puede ser polimerizada (unida a otras glucosas formando un polímero) a Glucógeno, o bien catabolizada (Glucólisis -vía de Embden Meyerhof- + ciclo de Krebs).

El catabolismo de la glucosa, puede realizarse a través de vías metabólicas aeróbicas (con presencia de oxígeno) o anaerobias (en ausencia de oxígeno).

El organismo requiere de ambas según las circunstancias. La vía anaeróbica genera 2 moles de ATP por cada mol de glucosa-6-fosfato, y la aeróbica, mucho más eficiente, genera 38. 

El hígado funciona como un “glucostato”, cuando el nivel sanguíneo de glucosa es alta, la capta, y cuando baja descarga glucosa al sistema.

Esta función sin embargo también es afectada por las acciones de numerosas hormonas.

Todo el metabolismo posee una regulación neuro-endócrina. 

Reservas energéticas: 

En un hombre de 70 Kg., los hidratos de carbono almacenados hacen un total de aproximadamente 1.900 Kcal., y están repartidos en: 

350 gr. de glucógeno muscular
  85 gr. de glucógeno hepático
  20 gr. de glucosa en el líquido extracelular 

Con esto se evidencia que en glúcidos apenas si tenemos reservas energéticas para 1 día.

Pero el organismo posee inmensas reservas en lípidos y prótidos, que suponen para este mismo ejemplo, unas 140.000 Kcal., de las cuales hasta un 80% pueden ser utilizadas en condiciones extremas = 112.000 Kcal., suficientes para sobrevivir 56 días (a 2.000 Kcal. / día); por supuesto con el aporte de agua y minerales indispensables, cuyo requerimiento es mucho más estricto.

En cuanto al agua, que representa entre el 55 y 70% del peso, el organismo no puede tolerar una pérdida superior al 10%, y por diversas formas en climas medios, un hombre de 70 Kg., perdería 1 lt. diario, de tal manera que podría vivir apenas entre 4 y 5 días sin agua.     

En resumen, nuestro organismo está preparado para tolerar cerca de 2 meses de ayuno (con el agua suficiente, claro).. 

La mayor parte de las proteínas “quemadas” durante la inanición total, proviene del hígado, bazo, músculos, y relativamente poco del corazón y el encéfalo (el organismo siempre respeta las prioridades vitales). 

Adaptación a la ingesta calórica insuficiente: 

En pacientes obesos hospitalizados a quienes nada se les dio, excepto agua y vitaminas, se observó que la pérdida de peso fue cerca de 1 kg. / día durante los primeros 10 días, pero luego declinó a 0,3 kg. / día.

Esto ocurre porque el organismo “se adapta”, merced a numerosos cambios neuro-endócrinos que alteran el metabolismo. 

Esto es lo que ocurre durante los tratamientos dietoterápicos puros de la Obesidad: Se obtienen buenos resultados durante 1 a 2 semanas y luego se produce una “meseta”.

Esta meseta se prolonga luego indefinidamente, pues el organismo se adapta aún hasta condiciones extremas, como la que sufrieron los judíos en los campos de concentración nazis.

El estado de los rescatados era de una desnutrición extrema, y sin embargo la tasa de mortalidad apenas si superior a la normal. 

Este mecanismo de adaptación orgánica, es una de las bases para comprender la ineficiencia de las terapias que utilizan sólo dietas y eventualmente actividad física, sin fármacos que contrarresten la adaptación neuro-endócrina.

La evidencia científica es abrumadora, sin embargo muchos terapeutas inconcebiblemente se oponen a una terapia farmacológica que combata esta adaptación fisiológica.  

Metabolismo de los Prótidos: 

Las proteínas son grandes moléculas constituidas por moléculas de aminoácidos formando una cadena con uniones llamadas “peptídicas”. 

Las proteínas propias del cuerpo están siendo continuamente hidrolizadas en aminoácidos y resintetizadas.

La velocidad de recambio de las proteínas endógenas tiene un promedio de 80 a 100 gr. / día. 

El organismo cuida en extremo las proteínas, las pérdidas, siempre pequeñas, se dan por el pelo, la orina, y las heces en mucho menor proporción.

Cuando la ingesta proteica supera ostensiblemente las necesidades, se refuerza el ciclo de la Urea y se elimina el sobrante por vía renal. 

Metabolismo de los Lípidos: 

Los principales lípidos del plasma no circulan libres (no son hidrosolubles).

Los ácidos grasos se encuentran unidos a la albúmina, en tanto que el colesterol, las triglicéridos y los fosfolípidos, son transportados en forma de complejos lipoproteicos. 

Hay 5 familias de lipoproteínas, clasificadas por el tamaño, origen y contenido en lípidos:

 
Denominación
Tamaño
(en nm.)
Origen
  * Quilomicrones
75-100
Intestino Delgado
  * Lipoproteínas de muy
baja densidad (LMBD)  
30-80
Hígado e Intestino Delgado
  * Lipoproteínas de
densidad intermedia (LDI) 
25-40
LMBD
  * Lipoproteínas de
baja densidad (LBD)  
20
LMBD
  * Lipoproteínas de
alta densidad (LAD)  
7,5-10
Hígado

Los Quilomicrones se forman en la mucosa intestinal durante la absorción de los ácidos grasos de cadena larga en los conductos linfáticos.

Las Lipoproteínas de Muy Baja Densidad (LMBD) son formadas principalmente en el hígado y a su vez son convertidas en Lipoproteínas de Densidad Intermedia (LDI) y Lipoproteínas de Baja Densidad (LBD).

Las LBD son las principales portadoras del colesterol en la circulación y desempeñan un importante rol en su metabolismo.

Las Lipoproteínas de Alta Densidad (LAD), se forman en el hígado y su función aún es poco clara.

Los lípidos de las células son de 2 tipos: 

Lípidos Estructurales: Son parte inherente de las membranas y otras partes celulares.

Grasas Neutras: Llamadas así porque sus ácidos grasos están combinados con glicerol. Son almacenadas en las células adiposas. 

Existe un tercer tipo especial “La Grasa Parda”, que se encuentra en los lactantes pero prácticamente no existe en el adulto.

Esta grasa tiene una elevada tasa metabólica con gran producción de calor, y es motivo de estudio para el tratamiento de la Obesidad. 

Durante la inanición, la grasa de reserva es movilizada pero no así la estructural. 

La grasa neutra es un tejido muy activo, allí se sintetizan lípidos a partir de la glucosa y también se generan procesos catabólicos cuando el balance energético en negativo. 

El rendimiento energético del catabolismo de los lípidos es muy grande: 1 mol de ácido graso de 6 carbonos genera 44 moles de ATP contra los 38 del catabolismo aeróbico de 1 mol de glucosa de 6 carbonos. 

Cuerpos Cetónicos y Cetoacidosis: 

El Ácido Acetoacético, el Ácido β Hidroxibutírico, y la Acetona, son denominados “cuerpos cetónicos”. 

Son producto de algunas vías metabólicas del catabolismo de los lípidos en diversos tejidos (principalmente en el hígado).

Estos compuestos netamente ácidos, disminuyen el pH de la sangre. Habitualmente esto se compensa rápidamente, por ser captados e introducidos en otra vía metabólica, por la respiración y por la orina.

Pero hay 3 situaciones en las que la capacidad amortiguadora de estos mecanismos se ve rebasada produciéndose lo que se conoce como “cetoacidosis”: 

Diabetes: Aquí el ingreso de glúcidos a la célula está disminuido, por lo cual la glucosa intracelular debe obtenerse a través de la grasa, generando entonces estos residuos metabólicos. 

Dietas con alto contenido en grasas y bajo en Hidratos de Carbono: Aquí aunque el ingreso de los carbohidratos a las células no está alterado, al ser su provisión insuficiente y excesiva la de grasa, el organismo debe orientarse a metabolizar la grasa, excediendo la capacidad de los mecanismos buffers sanguíneos. 

Dietas Hipocalóricas: Este es tal vez el mecanismo más usual de la cetoacidosis.

Por más que la dieta esté perfectamente balanceada, se está ingiriendo menos de lo que se necesita, justamente buscando que se “quemen” las grasas.
Pues bien, como no podría ser de otra manera, esto trae aparejado elevados niveles séricos de cuerpos cetónicos. 

Por esto es oportuno aclarar el concepto: Frecuentemente se escucha el término “dieta cetogénica”, esto, referido a una dieta para adelgazar, es una redundancia: “si se adelgaza se producen más cuerpos cetónicos”, y ergo “si no se produce cetoacidosis, es que no se está adelgazando”.

Asimismo cuanto más efectivo sea el tratamiento y más kilos se adelgacen, más cetoacidosis se producirá. 

Esto genera una serie de síntomas que suelen adjudicarse erróneamente a la medicación (si es que se está tomando alguna), o también puede pensarse que el organismo no tolera determinada dieta.

Estas malas interpretaciones son muy nocivas porque suelen precipitar un abandono del tratamiento.

Por eso es importante conocer los síntomas, completamente fisiológicos y “normales” que produce la cetoacidosis en el marco de un tratamiento adelgazante. 

Estos síntomas devienen de la disminución del pH sanguíneo y de todo el organismo en general; y no son otra cosa que “mensajes” que el cuerpo envía alertando que existe un desequilibrio ácido-base. 

Para solucionar estos síntomas desagradables existen 2 caminos: abandonar el tratamiento o favorecer la eliminación de esos cuerpos cetónicos. 

La 1ª alternativa implica un fracaso y también indirectamente la falsa idea de que “puede encontrarse una forma de adelgazar sin pagar ningún precio”.

Los modernos tratamientos médicos “amortiguan” prácticamente todas las dificultades, pero nada pueden hacer contra la cetoacidosis. 

No obstante vale acotar que la mayoría de los pacientes, aún en tratamientos de máxima eficacia (rebajas de 10 a 12 kg mensuales) no se sienten particularmente molestos por los síntomas, pero como “no hay enfermedades sino enfermos”, hay pacientes que incluso con tratamientos poco efectivos, padecen de una importante molestia por la cetoacidosis. 

Para entender los síntomas, hay que comprender por qué se producen.

El organismo necesita: o que se abandone la dieta, o que se lo ayude a eliminar los cuerpos cetónicos.

Y para esta 2ª alternativa hay 1 sola manera: Incrementar al máximo la ingesta de líquidos.

De esta forma se aumentará la filtración renal y se eliminarán más cuerpos cetónicos por la orina. Orinar más veces y en más cantidad también puede ser una molestia para algunos, pero es la única opción.  

Los síntomas clásicos son: 

Sequedad bucal: Porque el cuerpo le está pidiendo más líquidos para filtrar los cetoácidos
Polidipsia (sed): Ídem anterior
Halitosis (mal aliento - aliento cetónico): Producto del exceso de cuerpos cetónicos en todos los tejidos
Acidez sudoral: Ídem anterior
Poliuria (incremento de la cantidad de orina): Es un mecanismo metabólico obligado, para eliminar la mayor cantidad de cetoácidos posibles. Se produce aún sin que se incremente la ingestión de líquidos
Constipación (estreñimiento): A causa de que el organismo requiere prioritariamente el agua para forzar la filtración renal de los cuerpos cetónicos
Insomnio: Producto de la acidez metabólica
Ansiedad: Muy infrecuente, también a causa de la acidosis 

Aumentando en 2 lts. diarios en aporte de líquidos, estos síntomas se hacen casi imperceptibles.

Las personas que habitualmente toman mucho líquido, ni siquiera suelen referir varios de estos síntomas. 

Existen también otros síntomas fisiológicos en una dieta hipocalórica, que no se relacionan con la cetoacidosis, pero que también son inevitables.

Tal vez el más frecuente sea la Constipación (estreñimiento), y que eventualmente puede resolverse con un laxante de contacto mientras dure el tratamiento. 

De todas formas, ninguno de estos síntomas puede significar la indicación médica de suspender un tratamiento adelgazante.  

COMPOSICIÓN CORPORAL HUMANA 

Composición Elemental del Organismo Humano (expresada en % del peso corporal):

Oxígeno
Carbono
Hidrógeno
Nitrógeno
Calcio
Fósforo
Potasio
Azufre
Sodio
Cloro
Magnesio
Hierro
Flúor
Cobre  
Yodo
Manganeso  
Zinc
Cobalto
Molibdeno

65,0
18,5
10,0
3,0
1,5
1,0    
0,30
0,25
0,20
0,15
0,05
0,005
0,001
0,0002
0,00004
0,00003
vestigios
vestigios
vestigios

Composición del Organismo Humano en Macro y Micro Nutrientes expresada en % del peso corporal de un adulto promedio: 

  Agua   61,5
  Proteínas y Grasas  31,5
  Glúcidos, vitaminas y Minerales 7,0

El contenido en grasa puede ser enormemente variable.

Las grasas estructurales, que forman parte esencial de los tejidos, apenas suponen 1 kg..

El resto son grasas de reserva, de fácil aumento y disminución.

Por supuesto hablando desde un punto de vista bioquímico, pues la Obesidad es la patología más rebelde, pero esto no obedece a dificultades metabólicas en la eliminación de lípidos, sino en factores conductuales.  

Los hidratos de carbono, que constituyen el combustible básico del organismo, suponen en conjunto entre un 1 y 1,5% del peso corporal total.  

Los minerales suponen entre el 5,5 y 6% del peso total.

De ellos, las ¾ partes se localizan en el esqueleto. El esqueleto, en conjunto, pesa más, porque tiene otros componentes.  

Las proteínas son el componente plástico fundamental del organismo; constituyen la base constitucional de los tejidos y órganos.

Se encuentran en permanente renovación, por esto un adulto requiere un aporte diario de proteínas de alrededor de 1 gr. / kg. de peso corporal por día, para asegurar esta continua reposición y transformación de los órganos.  

A lo largo de nuestra vida consumimos una enorme cantidad de alimentos.

Se estima que un hombre occidental de 70 años de contextura promedia, ha ingerido durante este periodo, al menos unas 35 toneladas de alimentos sólidos (sin contar los líquidos).