El exceso
de peso se debe al cambio de hábitos alimentarios de la sociedad contemporánea, y no a problemas individuales
Efectivamente
es así, y este es un concepto unánime en la ciencia
médica.
Este
es el origen del sobrepeso en más del 97% de los casos. Sólo en
el 3% restante pueden identificarse algunas causas orgánicas, que
a su vez apenas aumentan la predisposición a ganar peso, pero no
lo determinan, y dependen de que exista un Desorden Alimentario
para generar el sobrepeso.
De
este 3% de origen orgánico, menos del 1% es debido a alteraciones
genéticas, las cuales por lo general van acompañadas de otros trastornos
severos a nivel neurológico, ocular, traumatológico, etc..
Se
puede afirmar con certeza que "todos los humanos
nacemos genéticamente predispuestos a desarrollar Obesidad", y que esto lejos de ser un defecto
genético de nuestra especie, es una estupenda adaptación, que tomó
cerca de 5 millones de años (desde que nos separamos de los otros
primates), y nos llevó a ser la especie más versátil y exitosa del
planeta, merced a ser los supremos omnívoros (pues comemos casi
cualquier tipo de alimentos).
Así colonizamos todo el mundo,
soportando las épocas de escasez gracias a nuestra gran capacidad
para acumular reservas energéticas en forma de grasa, que nos permite
sobrevivir hasta 2 meses de ayuno.
Este sistema viene perfeccionándose durante todo ese tiempo, y haciendo
una visión retrospectiva, de esos 5 millones de años (incluyendo
los apenas 40.000 años de nuestra especie Homo Sapiens Sapiens), todos, salvo los últimos
100, significaron periódicas y severas épocas de hambrunas.
La disponibilidad casi ilimitada de
alimentos que tiene el hombre contemporáneo, representa apenas
la 2 milésima parte de nuestra evolución; y además
no hay que olvidar que aún el 25% de la humanidad todavía
subsiste en la pobreza extrema.
Hasta
inicios del siglo XX, el sobrepeso era una rareza totalmente ignorada
por la medicina.
La
abundancia de alimentos, más el cambio de estilo de vida (occidental),
han hecho que se privilegien
las comidas rápidas y/o fuera del hogar, y que se abandonen las recetas de comida
casera tradicional, cambiándolas por minutas
caseras
con un alto porcentaje de frituras.
Y
en función a las demandas del mercado, las Industrias Alimenticias
fabrican cada vez más productos con un alto contenido en cereales,
azúcares simples y grasas.
Parece que toda la realidad
contemporánea estuviese confabulada para hacernos obesos; pues a menos que uno adoptara los
hábitos de un monje Budista o un vegetariano macrobiótico, difícilmente
se puede evadir el sobrepeso, más tarde o más temprano.
Se puede
adelgazar rápidamente, alcanzar el peso Ideal y controlarlo
Estas
son expresiones totalmente veraces desde la ciencia médica, aunque infelizmente también son harto utilizadas como falsas promesas,
por terapeutas faltos de formación y/o ética, que ofrecen tratamientos
ficticios o en el mejor de los casos con resultados insignificantes
y/o efímeros.
Sin
riesgos ni sufrir hambre o someterse a privaciones
La garantía de anular
o minimizar los riesgos en salud, únicamente puede brindarla un
profesional de la medicina
(y el sobrepeso es un problema de salud).
El
tratamiento clínico del exceso de peso, sea cual fuere, no implica
prácticamente ningún riesgo con supervisión médica; sin ella sí
puede tenerlos.
El concepto masivamente
arraigado de que “para adelgazar hay que sufrir” ¡es falso!.
Quienes
lo sostienen son los que basan su terapia en la voluntad del paciente.
Es ridículo pretender cambiar el estilo de vida de la persona
para que ésto secundariamente le haga bajar de peso; lo correcto
es que baje de peso primero y luego, naturalmente, la motivación
logrará cambiar algunos hábitos.
Eventualmente
si se consigue cambiar los hábitos a fuerza de voluntad,
el sacrificio habrá sido tan grande, que es improbable que esa persona
repita un tratamiento similar cuando "vuelva a requerirlo".
Y
volverá a necesitarlo porque aún cambiando el estilo
de vida (salvo muy puntuales excepciones) hay que entender que "la Obesidad es
Crónica", porque la sociedad mundial come mal,
y vivimos dentro de ella.
Cualquier tratamiento
que no utilice fármacos, trae aparejado indefectiblemente “Hambre
y Privaciones”.
Dietas
o fármacos aisladamente no brindan resultados aceptables
Es absolutamente utópico
pensar que una simple recomendación dietaria ayudará significativamente
a un paciente con sobrepeso.
Desde
el punto de vista médico, estos tratamientos son absurdos y también
faltos de ética, pues análogamente significan lo mismo que pretender
tratar a un hipertenso con los medicamentos que existían en 1940,
con los que tendría una sobrevida de unos 5 años, siendo que tratado
con los actuales, moriría de cualquier otra cosa menos de hipertensión.
La
Industria Farmacéutica invierte billones de dólares anuales en Investigación
& Desarrollo de moléculas para tratar el exceso de peso, y es
inconcebible despreciar estos recursos terapéuticos, utilizados
en todos los países desarrollados.
Los tratamientos sólo
con fármacos y sin dietoterapia personalizada, son también irracionales
y no pueden lograr más que un modesto y transitorio resultado.
No
se trata de dejar de comer sino de aprender a hacerlo
La Instrucción Nutricional
es la clave, casi nadie va ha hacerse monje o macrobiótico, así que tiene que aprender la mejor manera de comer en la sociedad contemporánea,
sin que ello lo lleve a convertirse en un “paria gastronómico”.
Mantenerse
delgado no puede interferir en la vida de relación, ni transformar
las reuniones sociales en un martirio.
De
hecho no existen alimentos prohibidos o combinaciones alimentarias
obligadas, lo que importa es el balance calórico total de la dieta. Si esto se logra
con una dieta variada, o con minutas y alcohol, no hace ninguna
diferencia. Los hábitos del paciente
mandan.
El ser humano puede vivir
sólo con carne cruda como los esquimales o sólo con arroz como algunos
orientales.
Inexplicablemente
en la formación de pre-grado primaria y secundaria, estudiamos materias
como Historia, Geografía, Artes o Música, sin duda muy valiosas
para la formación cultural, pero muy lejos
de ser imprescindibles para el desarrollo cognitivo y la salud;
y en contraposición no se brinda la mas mínima instrucción sobre
la alimentación. Como resultado toda la población es literalmente “Analfabeta
Nutricional”.
Aprender a alimentarse
es mucho más sencillo de lo que parece (o de lo que algunos intencionadamente hacen ver), pero como
todo conocimiento debe comenzar desde la base, que en este caso
consiste en comprender la Evolución de la Alimentación
Humana.
Entendiendo
esto, es fácil interpretar por qué durante sus primeros 40.000 años,
nuestra especie no fue obesa, y a partir de la última centuria más
del 50% tiene sobrepeso.
El
sobrepeso es el problema más importante de la salud pública mundial
Esta
afirmación es de la OMS, que lo ha catalogado como la mayor
Pandemia (epidemia mundial) del siglo XXI.
Hace
mucho que la Obesidad ha dejado de ser solamente un problema estético.
Actualmente
en el mundo existen más de 1.200 millones de obesos, cifra superior
incluso a la de desnutridos; y este número sólo abarca a los obesos
Grado II, III, y IV; si se incluye a la Obesidad Grado I, comúnmente
llamada “Sobrepeso”, la cifra se triplica.
Se
considera que el 60 % de la población activa de occidente tiene
problemas con su peso.
Según
estimaciones norteamericanas, un 40% de los adultos están en todo
momento tratando de bajar de peso, más un 30% intentando conscientemente
mantenerlo, y entre un 25 a 30 % de los niños son obesos.
Es
obvia la importancia sanitaria de la Obesidad, en relación a sus
múltiples enfermedades asociadas, y actualmente es la 1ª causa de muerte
prevenible del mundo, superando ya al tabaquismo.
Su
tratamiento requiere de un equipo profesional multidisciplinario
Carece de toda lógica
el pensar que personas sin título de grado en medicina, puedan tratar
por sí solas la Pandemia más grande del siglo.
Infelizmente
el enorme mercado de las personas excedidas de peso y la aún escasa
proporción de profesionales idóneos, responsables y actualizados,
ha dado origen a una verdadera Industria del Adelgazamiento, integrada por individuos o entidades
de dudosa o nula formación científica, que ofrecen “curas milagrosas”,
con resultados decepcionantes cuando no ridículos, en comparación
a los que ofrece la medicina ortodoxa del siglo XXI.
Actualmente
la mayoría de la oferta de tratamientos para el exceso de peso,
está conformada por individuos u instituciones sin relación con
la medicina.
Poseemos
los últimos adelantos científicos y combinamos todas las herramientas
terapéuticas comprobadamente eficaces
Nosotros
no hemos reinventado la rueda, simplemente armamos una rueda con
las mejores partes de las existentes, y conseguimos que “ruede más
eficientemente”, reuniendo:
*
Los más avanzados Métodos de Diagnóstico basados en la determinación de la
Composición Corporal y Metabolismo Basal por Bioimpedancia Computarizada.
*
Los mejores Software de Dietoterapia y Gestión.
*
La Concepción Terapéutica Dietaria de vanguardia: “Paleo-Dieta”.
*
Todos los Fármacos de última generación, probadamente eficaces y utilizados
en los países desarrollados.
Nuestro grupo cuenta
con un equipo multidisciplinario de excelencia, compuesto principalmente por profesionales
de la Medicina, la Nutrición, la Farmacología, la Química, la Informática,
y el Management.
Nuestro
tratamiento es exclusivo para cada paciente y diseñado de común
acuerdo según las costumbres y posibilidades
No
existe otra forma. Pretender cambiar el
estilo de vida de una persona es una ingenuidad ausente de pragmatismo.
Pululan
infinidad de tratamientos descabellados que proponen 6 comidas diarias
o incorporar alimentos que no son del gusto de la persona.
El
único tratamiento que puede tener un éxito razonable es aquél que
“no cueste”, así de simple:
*
Que no cambie los horarios
*
Que no incorpore alimentos que no gusten
*
Que controle el apetito
*
Que no imponga actividades
*
Que se adapte a las posibilidades económicas
*
Y sobre todo: Que sea diseñado de común acuerdo con el paciente
(en la dieta, los fármacos, el costo y la duración).
Nuestros
resultados están entre los mejores existentes
Las
bajas de peso oscilan, según sexo, edad y peso inicial, entre 6
a 10 Kg. mensuales promedio constantes.
Bajar
de peso rápido con un tratamiento médico, lejos de ser negativo
o peligroso “es fundamental”, porque de esta manera se consigue
una inmejorable motivación para continuar el tratamiento hasta obtener
el peso ideal.
Nuestros
resultados no son más veloces, sencillamente porque aún no sabemos
cómo acelerarlos, pero constantemente estamos buscando la manera.
Bajar rápido no tiene
nada que ver con recuperar rápido el peso perdido. Esta es una afirmación falsa y malintencionada,
de quellos terapeutas que no pueden obtener rápidas rebajas.
Es
obvio que quien lograra desarrollar un sistema para adelgazar 20
Kg. por mes, sería noticia mundial. |